El estreno sera el 23 de julio después de que la CNMV lo aprobara esta semana. El estreno bursátil de la CAM se articulará mediante una oferta pública de suscripción de 50 millones de cuotas participativas. La banda orientativa fija un precio entre 5,84 euros y 7,3 euros para cada cuota. La caja señala que la finalidad de la emisión es reforzar los recursos propios y la estructura financiera para dar cobertura al crecimiento previsto en los negocios. De acuerdo con la banda de precios, el dinero que puede ingresar la CAM con esta operación oscila entre los 292 millones de euros y los 365 millones. Los gastos por la colocación ascienden a 20,47 millones.
El volumen de la emisión representa un 7,5% del patrimonio de la CAM. Es decir, que en función de cuál sea el precio definitivo fijado para la salida a Bolsa, la caja queda valorada en un mínimo de 3.893 millones de euros y un máximo de 4.866 millones, una tasación que sitúa a la entidad por encima de la capitalización bursátil de bancos como Bankinter o Pastor.
La salida a Bolsa está distribuida en tres tramos. El 65,5% de la oferta se destina al tramo minorista (se pueden hacer peticiones entre los 3.000 y los 100.000 euros), el 31% de las cuotas se venderán entre inversores institucionales y el 3,5% a los empleados. Si en el tramo minorista hay más peticiones que las cuotas inicialmente asignadas se realizará un prorrateo. Para saber cómo marcha la demanda hay que marcar dos fechas en el calendario: el 15 de julio se fijará el precio máximo y el 21 de julio el precio definitivo. El coordinador global de la salida a Bolsa es el banco de inversión Lehman Brothers. Sin embargo, la emisión no está asegurada. Es decir, no existe ninguna entidad que se comprometa a suscribir aquellos valores que se queden sin adjudicar.
Entre las particularidades de la salida a Bolsa de las cajas está que ningún inversor podrá tener una participación mayor al 5%. Además, cada compra que supere el 0,5% debe de ser comunicada al Banco de España. Hasta el momento, la única caja que ha dado el salto al parqué ha sido La Caixa. Sin embargo, en su caso no lo ha hecho de forma directa sino vendiendo acciones de Criteria, el holding que agrupa sus participaciones industriales. Caja Madrid estudia hacer lo mismo con su cartera de participadas.
En el folleto de salida a Bolsa, la CAM reconoce una serie de riesgos inherentes a su negocio que pueden afectar a la evolución del precio de sus cuotas participativas. Entre otros, la entidad habla del riesgo de crédito. Los créditos con calificación de dudosos han pasado del 0,69% del total de préstamos a clientes en diciembre de 2007 al 0,96% del cierre del primer trimestre de 2008. "El impacto de una tasa de morosidad creciente sobre los resultados de la CAM es muy significativo, atendiendo al importe absoluto alcanzado de inversiones crediticias", reconoce la entidad.
Otro de los riesgos tiene que ver con los tipos de interés. Al cierre de 2007 la caja estimaba que su margen de intermediación podría bajar un 5,8% en 12 meses ante un aumento de los tipos de interés del 1% (con los datos de marzo esta caída se amplía hasta el 7,8%). Si los tipos de interés subiesen un 2% el valor teórico de sus recursos propios podrían caer un 10,8%.
La caja también advierte en el folleto del riesgo de liquidez (la financiación en el mercado representaba en el primer trimestre de este año el 47,6% del pasivo del balance total) y del peligro inmobiliario. La cartera de créditos hipotecarios de la CAM ha crecido a un ritmo muy rápido (25% de tasa media anual desde 2005) y las inversiones crediticias suponían un 80% del activo total en diciembre de 2007.
domingo, 29 de junio de 2008
CAM primera Caja de Ahorro en salir a Bolsa
Publicado por mark en 11:12
Etiquetas: noticias finanzas
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